La tabla Luna corrugada con cuencos es una pieza que celebra la materia en su estado más honesto. Tallada en piedra natural, su superficie irregular y texturizada conserva las huellas del proceso artesanal, convirtiendo cada tabla en un objeto único e irrepetible.
Sobre ella descansan dos cuencos de cerámica, hechos a mano, cuyos tonos profundos y terrosos dialogan con la sobriedad de la piedra y resaltan la belleza de lo imperfecto. Al centro, un delicado detalle metálico, una pequeña mano, aporta un gesto simbólico y poético, recordándonos el valor del trabajo hecho con las manos y la intención detrás de cada objeto.
Pensada tanto para servir como para habitar los espacios desde lo cotidiano, la tabla Luna es ideal para acompañar rituales de mesa, pequeños encuentros o momentos íntimos.

